Ene/Feb 2016  |  Núm. 17






Robert Tie, CFE, CFP

Fraud Magazine

En el camino de la lucha contra el fraude

Usted ha aprendido cómo detener a los estafadores que acceden ilegalmente a su Smartphone, pero ¿sabe cómo determinar si cada grabación que hace con su teléfono móvil es legal? Así es, cómo reunir pruebas de acuerdo con las leyes de privacidad, para utilizar el teléfono como una herramienta de investigación y gestión de una práctica.

En un bolsillo o en la muñeca, los dispositivos móviles se han convertido en imprescindibles para muchos profesionales. Hay que sacarles el máximo provecho. En mayo, Google anunció que por primera vez había recibido más consultas de búsqueda de teléfonos inteligentes y tabletas que de computadoras personales y laptops, en conjunto. Incluso, el dominio de los celulares habrá de aumentar tomando en cuenta la creciente demanda de dispositivos de mano y la aparición de los relojes inteligentes.

De acuerdo con la gigante compañía sueca de telecomunicaciones Ericsson, cinco años después de que el primer teléfono inteligente del mundo apareciera, las ventas globales alcanzaron los mil millones, y en menos de dos años, se duplicaron. Se pronostica que para el año 2016, el número de suscripciones de teléfonos inteligentes superará los de teléfonos básicos; y en 2020, los teléfonos inteligentes generarán cinco veces el tráfico móvil de hoy, por sí solos.

Entre el creciente número de usuarios de teléfonos móviles, algunos examinadores de fraude conocedores ya sacan provecho de estas tres sacrosantas ventajas: datos, conectividad y movilidad. Han aprendido a recopilar, interpretar, compartir y aplicar la información sobre la marcha.

Pero los escépticos preguntan: "¿Qué tanto?". Si la premisa de este artículo es válida, la respuesta es: "Lo suficiente como para atraer la atención de cautelosos practicantes y acaso su entusiasmo."

Las siguientes entrevistas de tres experimentados CFE le ayudarán a decidir si usted podría beneficiarse por usar más activamente su teléfono móvil. ¿Podríamos incurrir también en problemas legales? ¡Garantizado!

Quiero que me dejen en paz

¿El deseo de Greta Garbo era una privacidad extrema? Tal vez, pero todos compartimos esto hasta cierto punto. Los tribunales en la mayoría de las jurisdicciones ven en la privacidad un derecho civil.

Debido a que es tan fácil hacer discretamente grabaciones de audio y vídeo con los teléfonos inteligentes y las tabletas, surge una pregunta crítica: ¿Es legal hacer en secreto esas grabaciones durante las entrevistas o en las tareas de vigilancia?

La respuesta: "es difícil", dice David Wall, JD, CFE, CPA, PI.


Wall es director en la práctica forense y de litigio del SingerLewak LLP, una firma de contabilidad pública regional. Cuenta con más de 25 años de experiencia como investigador financiero, consultor y experto en litigios y testificaciones, además de ser presidente de ACFE-Capítulo Los Ángeles.

"Las leyes de privacidad estatales constituyen un entramado de jurisdicciones con normas que a veces entran en conflicto", dice Wall. "Aunque todos están de acuerdo en dos principios fundamentales". La primera es que los individuos privados —y en ciertas situaciones, funcionarios públicos y celebridades— tienen derecho a una expectativa razonable de privacidad. El segundo principio, según Wall, es que es ilegal inmiscuirse en la vida privada de alguien sin antes obtener su consentimiento.

[Para promover un entendimiento claro, el Proyecto de Ley de Medios Digitales de la Universidad de Harvard ha preparado una guía con los estatutos federales y estatales de las intervenciones telefónicas. Identifica a los estados (California, Connecticut, Florida, Hawái, Illinois, Maryland, Massachusetts, Montana, New Hampshire, Pensilvania y Washington) con las llamadas leyes de "consentimiento de ambas partes" que prohíben la grabación de una conversación privada, a menos que todas las partes otorguen dicho permiso].

Definido 'Razonable' e 'informado'

"Imagínese dos personas", dice Wall, "tomando una copa en un bar lleno de gente, hablando lo suficientemente alto como para ser escuchados por alguien cerca. Su comportamiento en ese entorno hace irrazonable cualquier expectativa de una conversación privada que pudieran tener".

Añada a ello que el contexto legal cambiaría por completo, si la pareja saliera del bar y continuara su conversación en una mesa apartada de un restaurante, hablando en voz tan baja que solo por medio del espionaje pudieran ser escuchados.

"Teniendo en cuenta esta segunda opción y su comportamiento moderado, sería perfectamente razonable que ellos esperaran tener privacidad en ese lugar", menciona Wall.

Así que si un CFE, bajo la intención de capturar toda la conversación, grabara secretamente con un teléfono inteligente en cada lugar, estaría violando la intimidad de la pareja en el restaurante, pero no en el bar. Cualquier evidencia contenida en la grabación del bar, que no requiere el consentimiento, sería potencialmente admisible. Por el contrario, la grabación en el restaurante, habría sido obtenida sin el consentimiento de la pareja, sería absolutamente inadmisible.

"Cuando un investigador registra una conversación o declaración, él o ella puede perder de vista el objetivo final", señala Wall. Ese objetivo, explica, es documentar las declaraciones orales que se puedan utilizar como prueba en procedimientos judiciales.

"A menos que se haga una declaración en un lugar público, no obtendrá una grabación que pueda ser admitida como prueba en California —un estado 'de dos partidos'—, si no se puede demostrar que el sujeto sabía que estaba siendo grabando y que había dado voluntariamente su consentimiento para ello", añade Muro. "Lo primero que hago es poner la fecha, hora y lugar de la entrevista que estoy grabando, así como el nombre de cada persona que está presente. Luego, pido a la persona que estoy entrevistando que confirme que es de su conocimiento que estoy grabando nuestra conversación y que está hablando de manera voluntaria. En California, si un tribunal percibe que la persona no estaba de acuerdo con la grabación de una conversación privada, la evidencia se vuelve inadmisible, entonces la grabación constituye una violación de la ley penal".

Su licencia, por favor…

"California y muchos otros estados establecen una distinción clara entre los investigadores privados y los contadores públicos", dice Wall. "Esto tiene consecuencias importantes para los CFE. Algunos, como yo, somos Investigadores Privados y Contadores Públicos Auditores, mientras que la mayoría son de uno u otro tipo".

Para obtener una licencia de PI en California, explica, tienes que pasar ciertos exámenes. Si los apruebas, entonces estás autorizado para utilizar las herramientas y técnicas de investigación, como la grabación de las conversaciones y la vigilancia.

"Por el contrario, imagina que un Contador Público trabaja como auditor de estados financieros, y se topa con alguien que le alerta de la posibilidad de que el Director Financiero está manipulando los libros, a menos que el Contador Público cuente con una licencia de Investigador Privado, no estará autorizado para filmar con su celular al director de finanzas, con la esperanza de recabar una evidencia incriminatoria".

Pero incluso los Investigadores Privados no pueden invadir la privacidad de otras personas sin su consentimiento informado. Para ilustrar esto, Wall cita la condena del ex investigador privado, Anthony Pellicano, que subrepticiamente grabó a guardias de vigilancia y clientes. En 2008, el diario Los Angeles Times informó que Pellicano obtuvo una pena de 15 años en prisión, por intervenir teléfonos y otros delitos (Consulte Private eye to the stars is guilty de Carla Hall y Tami Abdollah, 16 de mayo de 2008).

¿Qué tipo de infracción de licencias podría ser más problemática para los CFE incautos?

"El único que han cometido sin darse cuenta", señala Wall. Por ejemplo, el trabajo de investigación que un CFE, sin ser PI, realiza legalmente en su estado natal podría ser clasificado como una investigación privada en un estado vecino, y por lo tanto es ilegal. Por lo anterior, Wall insta a que los CFE investiguen y cumplan con las disposiciones de concesión de licencias de sus estados y otros en que pudieran trabajar —in situ o en línea— (Para enlaces a artículos de Fraud Magazine, sobre este tema, consulte el suplemento de licencias: What you need to know in the Resources sidebar).

Lucha contra el fraude en el camino

Brian Willingham, CFE, PI, presidente de la Diligentia Group Inc. en Katonah, Nueva York.

David Ziegler, CFE, PI, fundador de Ziegler y Asociados en Titusville, Nueva Jersey, después de servir 28 años como investigador criminal en la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF).

Sus empresas, aunque no están relacionadas, ofrecen una gama similar de amplio alcance de servicios, incluyendo entrevistas y vigilancia para investigar fraudes potenciales de seguros.

Ambos CFE han estudiado las leyes de sus respectivos estados y han aprendido a evitar el tipo de violaciones a la privacidad y las licencias citadas anteriormente. Al mismo tiempo, han utilizado sus teléfonos inteligentes para superar muchos de los desafíos logísticos que afectan a los examinadores de fraude –especialmente en la carretera–. Las aplicaciones que se discuten a continuación han demostrado ser útiles para ellos. No son necesariamente las mejores en sus respectivas clases, pero son buenas ilustraciones sobre la conveniencia y adaptabilidad de los teléfonos inteligentes a las numerosas tareas que los examinadores de fraude realizan diariamente.

Navaja suiza

"Mi smartphone es una herramienta absolutamente esencial para mantenerme en contacto con la gente, la información y las actividades", dice Willingham. "Tengo toda mi oficina en él".

A veces, por ejemplo, está en el campo y tiene que tomar una foto rápida de algo, no como prueba, sino como recordatorio; entonces, en lugar de tomar su cámara de 35 mm, Willingham saca su smartphone. Menciona que en esas situaciones un smartphone es indispensable. Otras veces, el valor adicional del teléfono inteligente radica en la comunicación y el intercambio de información en cualquier lugar.

"Me voy a un partido de los New York Mets esta noche", dice Willingham. "Si un cliente o colega necesita algo de forma rápida, puede llamarme, y podré acceder desde mi teléfono. No voy a escribir un informe en el juego, pero con un teléfono inteligente puedo proporcionarle la información necesaria, en ese mismo lugar."

Estas son algunas de las aplicaciones para smartphones con las cuales Willingham obtiene buenos resultados:

"No se puede hacer todo en un smartphone, y tampoco se puede hacerlo todo desde el ordenador portátil", reconoce Willingham. "Pero usando ambos son difíciles de superar."

Respuesta rápida

"Donde quiera que me encuentre, quiero capacidades que me pongan lo más cerca posible las que tengo en la oficina", dice Ziegler. Las aplicaciones de teléfonos inteligentes no pueden resolver casos, admite, pero valoro su capacidad para ayudarme a conseguir a los clientes rápidamente. Estas son algunas de las aplicaciones en que me baso:

"Los clientes quedan impresionados cuando usted utiliza su smartphone para entregarles rápidamente resultados desde la escena misma de la investigación", dice Ziegler. "Es una gran ventaja".

Mire esto

Con la introducción de su primer SmartWatch en abril, Apple se encontró con sus principales competidores, Pebbles y los fabricantes de los relojes que ejecutan el sistema operativo Android Wear de Google. Swatch, el otro elefante del mercado en continuo calentamiento, anunció en mayo el lanzamiento inminente de su entrada repentina en un campo muy concurrido. Los primeros informes indican que gran parte del interés en los smartwatches es alimentada por FOMO (Fear of missing out), el miedo a perderse de lo que está pasando. Pero la declaración de Apple sobre un kit de desarrollo de software, en junio pasado, podría estimular una oleada de nuevas aplicaciones útiles para aumentar las básicas ya existentes de los smartwatches, pero con capacidades prácticas.

Mejorar a través de la innovación

Tony Fadell, inventor del iPod, dio recientemente una plática en TED, sobre el primer secreto del diseño... notar algo. Su motivación inicial para el diseño fue la de ser práctico, más que una aspiración. Como DJ de medio tiempo, se había cansado de tener que cargar con su colección de CDs. ¡Hola, iPod! ¡Adiós, CDs!

En su plática de TED, Fadell —quien también desarrolló el Nest, un termostato en casa habilitado por medio de la Web— ponderó la habituación, la tendencia a aceptar el propio entorno tal como es. Reconoció que dicha aceptación a veces es beneficiosa, pero pensó que el exceso de habituación también puede obstaculizar el progreso.

"Si nos impide notar algo y dar con una solución a los problemas, es algo malo", dijo.

Fadell refinó su punto citando a Picasso: "Todos veíamos en un principio el mundo con mayor claridad... y luego una vida de hábitos se interpuso en el camino, y ahora nuestro reto es volver a esa perspectiva, volver a sentir la frustración, ver esos pequeños detalles, mirar más ampliamente, mira más de cerca".

"No es fácil", concluyó Fadell. "Se requiere que vayamos en contra de las formas más básicas que dan sentido al mundo, así podríamos hacer cosas bastante sorprendentes".

De la misma manera, los CFE que cuestionan los límites aparentes de su entorno tecnológico pueden descubrir nuevas formas fructíferas para luchar contra el fraude y servir así a sus clientes.

Tal como las entrevistas de este artículo lo demuestran, no es la primera vez.

Robert Tie, CFE, PPC, escritor de negocios en Nueva York, editor y colaborador de Fraud Magazine. Su dirección de correo electrónico es robertxtie@gmail.com.

 

 

Tie, R. (2015). Fighting fraud on the go. Fraud Magazine (septiembre/octubre). Austin: Association of Certified Fraud Examiners [en línea].





Reporte a las Naciones 2014

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