Jul/Ago 2016  |  Núm. 20





Dr. René Drucker Colín
Científico e Investigador UNAM

La curiosidad nos ayuda a aprender

Se dice que la humanidad ha llegado hasta donde está, principalmente movida por su curiosidad. Pero, ¿qué papel tiene la curiosidad en el aprendizaje?

Se pidió a un grupo de voluntarios que leyera más de cien preguntas y que calificara cada una según el grado de curiosidad que le producía conocer la respuesta.

Mientras su actividad cerebral era observada con resonancia magnética funcional, cada individuo revisó nuevamente 112 de las preguntas, tanto las que había considerado intrigantes como aquellas que no le parecieron interesantes.

Durante la sesión, los participantes leían una pregunta, y 14 segundos después, se les mostraba la fotografía de un rostro, sin ninguna relación con la cuestión, e inmediatamente, veían la respuesta.

Poco más tarde, se verificó qué tan bien podían recordar tanto la respuesta de la pregunta como el rostro que acaban de ver.

Resultó que un mayor interés en la pregunta podía predecir no sólo la mejor retención de la respuesta, sino también del rostro desconocido que la precedía.


Los datos de las imágenes indicaron qué sucedía exactamente en el cerebro: Durante el lapso de espera para conocer la respuesta se producían varios cambios. En primer lugar, aumentaba la actividad en dos regiones, conocidas por transmitir dopamina, hormona que ayuda a regular la sensación de placer y recompensa.

Esto sugiere que antes de presentarse la respuesta, el interés del cerebro ya había activado el sistema de recompensa. Asimismo, las mentes curiosas presentaron mayor actividad en el hipocampo, que participa en la creación de recuerdos. El sistema de recompensa parecía preparar al hipocampo para el aprendizaje.

Este hallazgo, que aumenta la comprensión que se tiene de las estructuras cerebrales que participan en los procesos de aprendizaje, podría explicar el déficit de memoria y aprendizaje en personas con problemas de dopamina, y ofrece indicios de la naturaleza de la curiosidad.

Hasta aquí, una pequeña dosis de ciencia.

 

Drucker, R. (2014). La curiosidad nos ayuda a aprender. Cápsula 15-1185-octubre 2014.

Yuhas, Daisy. (2 de octubre de 2014). Curiosity Prepares the Brain for Better Learning. Scientific American.



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